Marzo 1933
Arturo Peña del Toro, nació en la población de Plato (Magadalena),
el 8 de Junio de 1918.
El mayor de los ocho hijos de Tomas Pena Saumet y Amalia
del Toro Escobar, paso su niñez y
su infancia en la finca ganadera y agrícola de propiedad de su padre,
localizada en el Magdalena Medio región perteneciente al departamento del
Magdalena en la Republica De Colombia. Hizo
estudios de primaria en Plato y comenzó la secundaria en el Liceo Celedon de
Santa Marta. Viajó luego a Bogotá
e ingresó al Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y allí terminó el
bachillerato. Inmediatamente inició
su carrera de medicina en la Universidad Nacional. Antes de graduarse, contrajo matrimonio con Isabel Paris, y
una vez obtenido su título de medico, se trasladó con ella a Barranquilla, a
ejercer su profesión. Su matrimonio del que hubo dos hijos, terminó en
separación.
Viajó entonces a Nueva York, se especializó en Ortopedia
y residió allí varios años. En 1956, problemas de salud de su madre, lo
obligaron a regresar a Plato, donde fundó el hospital Juan Luis de León, hoy
hospital Joaquín Peña V. (en honor de su tío abuelo Joaquín Pena Villareal).
Por esa misma época también fundó con el Dr. Modesto Martínez, el instituto
de Traumatología y Ortopedia en Barranquilla. En 1962, volvió a Nueva York, se
caso por segunda vez, con Mary Terrana, madre de su hija menor (entre el primero
y el segundo matrimonio, tuvo tres hijos), y luego de presentar los exámenes
requeridos para ejercer liberalmente la medicina en los Estados Unidos, se
conectó con la Universidad de Nueva York, donde alcanzó en su especialidad, el
título de profesor asociado. Como profesional logró los más altos
reconocimientos en Estados Unidos, entre otros, el ser miembro del colegio
Americano de Cirujanos, de la Academia Americana de cirugía Ortopédica, de la
academia de medicina y de la academia de ciencias de Nueva York. Al cumplir los
71 años fue jubilado, y en la actualidad ejerce su profesión, únicamente como
consultor en su especialidad, y en sus ratos de ocio y de stress, escribe para
complacer a su hija Luz Maria, quien se lo solicita con amorosa imposición.
Para condimentar
esta biografía, deben agregarse algunas notas histórico-legendarias, que
Arturo Peña del Toro cuando las escucha, las convierte en jocosas, comentando
con sorna, que la humanidad tiene en el momento, 167 generaciones con ancestros
en progresión geométrica, entre las cuales desde luego, habrá sin duda alguna,
bandidos, vagabundas, aventureros , etc. y uno que otro noble disipado, o sabio
introvertido,. Así pues, su madre decía que era descendiente de don Camilo del
Toro, uno de los firmantes del Acta de Independencia, al lado de Don José de
Acevedo y Gómez, y por este conducto, emparentada con el Marquéz del Toro, y
con su sobrina doña Maria Teresa del Pelestrello, esposa de Bolívar. Por el
lado paterno, de acuerdo con los decires de su padre, era descendiente del
licenciado en medicina, don buenaventura Prospero de la Peña (apellido que se
redujo a Peña), y quien vino en la comitiva de don Rodrigo de Bastidas para
atender a los enfermos, que pudieran presentarse en sus actividades de
conquistador. Don Buenaventura decía tener un hermano que era medico de la
corte de los reyes católicos y que según don Buenaventura era un judío
safardia que se convirtió durante la inquisición (“marrano”).
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Comentario:
Arturo Peña es un
costeño de tiempo completo que se ha mantenido vivo con una viveza caribe y una
sencillez y bondad campesina copiada de sus padres que descuajaron el Magdalena
Medio buscando su riqueza dentro de las normas del bien. Sus versos inéditos
por su modestia, como su persona, dejan entre ver una fuerza persistente;
como si no hubiera dejado de comer el mucho pescado de su niñez. Pero
eso si, dentro de lo culturalmente aceptado por las sociedades que crean sus
normas para distinguir el bien y el mal.
Sus versos son
bellos y son como anhelos del alma en penoso camino. Arturo nos acompañó como
miembro activo de esta nuestra sociedad Medico-Dental Hispanoamericana de Nueva
York por veinticinco años.
Siempre
participó de toda organización, que fuera Colombiana. En su retiro le deseamos
que siga produciendo sus versos y proyectándose hacia el mas allá, al mismo
tiempo que recordando tantas obras de bien que hizo calladamente, y tantos
sacrificios que supo soportar con mucha dignidad.
UNA LUZ ENCENDIDA
Continuacion
En nuestrol Boletin de M`arzo pasado presentamos sus notas autobigraficas y hoy complacidos continuamos con la publicacion de uno de sus poemas.
Gloriosa Agonia
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Pemitame repetir que los versos de Arturo Penas son belllos y son: anelos del alma en penoso camino.Yo invito a los lectores a que adquieran su libro:” Tentaciones de la Escritura”, que fue impreso en los Talleres de Legis de Colombia con prologo de Roberto Velez Correa. Este libro tiene 224 paginas con 24 poemas y 10 prozas breves con temas universales, comentados en tono familiar y casi confidencial porque no fueron hechos para la publicidad o mercantilismo.Su costo en Bogota es equivalente a quince dolares.
Ha sido escrito dentro de una inspiracion medica lo cual hace el libro un regalo ideal para un colega a quien se aprecie, y que guste del buen leer.. Sus temas tocan intimdades y similitudes que si vienen a producir la misma dicha quese siente al escuhar evocasiones musicales.
Son “ el amor y el desamor” con los que Arturo juega con habilidad.
Cada carta, cada verso, cada palabra da tema para largos comentarios. que por la brevedad requierida se nos quedan en el tintero.
Quiero dejarles la inquietud de que lean este libro para que puedan apreciar la valentia y reveldia de su vida., la sensualidad sutil de sus cartas que nunca envio y la de sus versos que nos dejo.Ydigo reveldia porque sus escritos rompen el tabu de lo convensional sin el miedo que sienten algunnos de los que no defienden a los pobres por el temor de ser ser consierados uno mas de ellos.
Recibi su libro y en su dedicatoria nombra a su hija Maria como la recolectora de sus” fugas intelectuales” de “Tentaciones de la Escritura”.
Muy bieno que la haga presente. Que es lo que uno no hace por sus hijos.!.que es lo que uno no desea para ellos.!
En sus prozas cortas como en sus versos se aprecia las vivencias fugases, las tentaciones superadas, las ilusiones escondidas, y porque callar., la prolomgasion de la juventud al final de su camino..
Son sus instantes fugasces como si huibiera tenido que vivir con el alma de los que en su noches despiertan llorando y all otro dia sonrrien para poder seguir viviendo.
En sus frases salpicadas de chispas de sensualidad deja entre ver la agonia , sus deseos intimos frenados culturalmente, y la progamasion genetica del ser humano.
Es cuando habla de la ‘muralla del repeto” para lo que “ quiere, sufre y desea”. Y es cuando nos cuenta ‘..que todo ha sido simplemente resultado inesperado de dos cuerpos danzando, “
Es facil entenderlo por quines han sabido de una danza furtiva, o como dirian en mi tierra , por los que aprendieron a bailar un bolero en un ladrillo.
Por Julio Manrique M.D.